Litigios y arbitraje

Tendencias en arbitraje: lo que las firmas deben anticipar

9 de abril de 2025 · Fabián Villeda Corona · Head of Litigation and Arbitration

El arbitraje comercial crece con fuerza en Honduras. Anticipar en lugar de reaccionar es la mejor estrategia para el manejo de controversias.

Notamos un incremento del interés de nuestros clientes en resolver sus disputas comerciales a través del arbitraje. Esto se debe a las ventajas que este mecanismo ofrece frente a los procesos judiciales: celeridad, flexibilidad, posibilidad de designar árbitros, especialidad, limitación recursiva y reconocimiento y ejecución del laudo en virtud de la Convención de Nueva York.

En Honduras, las disputas sometidas a arbitraje han incrementado sustancialmente. En 2023, el Centro de Conciliación y Arbitraje de la Cámara de Comercio e Industria de Tegucigalpa administró 44 casos, de los cuales 36 fueron arbitrajes. En 2024, el mismo Centro administró 78 procesos, de los cuales 55 fueron arbitrajes. A su vez, el Centro de Conciliación y Arbitraje de la Cámara de Comercio e Industria de Cortés reformó su reglamento, modernizando y estandarizando la práctica entre los principales centros del país.

Ante este panorama, para optimizar e incrementar las posibilidades de éxito en el manejo de las controversias, resulta conveniente anticipar en vez de reaccionar: trabajar el caso desde los albores de una desavenencia.

Una cláusula arbitral a la medida

En la mayoría de los casos, las controversias nacen de una relación contractual, y un contrato refleja la distribución de riesgo entre las partes. La cláusula de ley aplicable y de resolución de conflictos resulta un elemento crucial: es ahí donde debe pactarse el arbitraje.

Existen cláusulas modelo prediseñadas por los centros e instituciones arbitrales cuya efectividad está demostrada y que evitan posibles patologías. Sin embargo, vale la pena evaluar siempre si conviene redactar una cláusula a la medida. Para ciertos negocios o industrias resulta muy conveniente redactar cláusulas escalonadas, que establecen una etapa previa —trato amigable, discusión directa, negociación, conciliación— con un plazo de duración definido antes de recurrir al arbitraje.

Dependiendo de la naturaleza del arbitraje, doméstico o internacional, deberá considerarse además la sede, el idioma, la lex contractus y el mecanismo de designación de árbitros o la fijación de una institución nominadora.

Si no existe cláusula arbitral

En Honduras existen disposiciones legales que abren la posibilidad de someter una controversia a arbitraje incluso si las partes no lo pactaron en el contrato. Se requiere un análisis caso por caso: el artículo 29 de la Ley para la Promoción y Protección de Inversiones, por la amplitud de sus términos, ha abierto un amplio abanico de posibilidades para establecer la competencia de un tribunal arbitral, por la presunción legal pro arbitraje ahí establecida.

Documentar toda la vida contractual

El manejo, guarda y custodia de la documentación contractual es clave cuando surge una controversia. Hay contratos que establecen medios y mecanismos de comunicación entre las partes que deben respetarse. En proyectos de infraestructura y construcción son vitales las bitácoras, variaciones, comunicaciones e informes del supervisor, notificaciones de eventos de fuerza mayor y minutas de reuniones.

La documentación será parte de la prueba que soportará la posición de cada parte. Se recomienda contar con una gestión ordenada de contratos para un mejor control de este aspecto.

Acompañamiento de expertos

Las controversias son cada vez más complejas y sofisticadas. Con frecuencia se requiere la contratación de peritos de quantum —el aspecto económico de la controversia— y de expertos en la materia de fondo: energía, construcción, seguros, banca, inversión o alianzas público-privadas.

Un equipo legal vanguardista y con visión global

Los arbitrajes, por su naturaleza flexible, ya ofrecían la posibilidad de desarrollarse con apoyo de la tecnología, y la experiencia en audiencias virtuales es hoy de suma importancia. Los equipos legales deben además tener una visión global del negocio jurídico, ser susceptibles a trabajar con legislaciones extranjeras, normas de soft law aplicables, reglamentos de arbitraje internacionales y aspectos procesales estandarizados.

Conclusiones

Pese a los retos conocidos en materia de arbitraje de inversión, el arbitraje comercial en Honduras goza de buena salud y aceptación del comercio y la industria. En la medida en que la práctica avanza, también se vuelve más sofisticada y exige la inclusión de buenas prácticas y estándares internacionales. La visión holística de la controversia optimiza su manejo e incrementa las posibilidades de éxito, y la capacitación continua debe ser la norma.